Sobre el desierto de mis horas
van navegando las maderas
de los barcos que no construí
las silueta de los besos que no di
las manos que no cogí
los abrazos que nunca di
sobre el desierto de mis días
quedan todo lo que no di
todo que no dije
todo lo que no soñé
todo lo que no amé
sobre el desierto de mis años
quedó todo el amor no dado
todo los cuidados que no di
todos los te quiero que no dije
todo los hijos que no tuve
todo lo más hermoso que perdí
solo el desierto de mi vida
sabe lo que ame, besé, abracé, caminé, sentí, soñé, los hijos que sí tuve, y los te quiero que dije sin cesar.
Juan Manuel Álvarez Romero, ©Mané

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