El ave mágica que sale y entra
por mi ventana
efímera y sutil
lanzando plumas
de colores
allí por donde pasa
anunciando felicidad
desaparece en cuanto
la miras
pero ese instante
te llena de alegría
te desborda en energía
Y cuando desaparece
caminas con la cabeza
erguida
mirando al cielo
buscándola de nuevo
durante mucho tiempo
hasta que un día
vuelve aparecer
sin avisar
y te llena de aire
fresco y vida
y ya aprendiste
a no mirarla
porque sabes
que si lo haces
volverá a desaparecer.

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